Control
Cuando alguien intenta decidir con quién hablas, dónde estás, qué haces, cómo te vistes o cómo debes comportarte.
Hay cosas que a veces confundimos con amor, pero no lo son. Esta campaña te invita a cuestionar conductas que se presentan como muestras de amor, pero que realmente son formas de control, manipulación y violencia — y a construir relaciones de respeto, consentimiento y libertad.
Una relación saludable no debería hacerte perder quién eres, ni hacerte sentir miedo, inseguridad o cohibirte.
Controlar no es cuidar. Tienes derecho a tomar decisiones sobre tu vida sin temor ni presión externa.
Muchas veces el cuerpo sabe antes que la mente. Escucha lo que te dice.
Amar también es respetar la libertad: tiempo propio, amistades, familia y otras actividades.
El toxiqueo son conductas de control, manipulación o violencia que muchas veces se presentan como muestras de amor. Puede aparecer en una relación de pareja, pero también en nuestras amistades, familias, redes sociales y otros espacios.
Cuando alguien intenta decidir con quién hablas, dónde estás, qué haces, cómo te vistes o cómo debes comportarte.
Cuando alguien quiere controlar tus redes sociales, mensajes, contraseñas o lo que haces en internet.
Cuando alguien intenta hacerte dudar de tus recuerdos, sentimientos o de cómo viviste una situación.
Cuando alguien te vigila, sigue o contacta repetidamente de una manera que te provoca miedo o incomodidad.
Estas son algunas de las conductas y señales que pueden afectar la autonomía y el bienestar de una persona.
El amor no controla. Controlar no es cuidar.
No se trata solamente de identificar lo que hace daño. También podemos aprender a reconocer y construir relaciones saludables.
Pon a prueba lo que sabes identificando red flags y green flags en situaciones que pueden ocurrir en nuestras relaciones.
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Aquí puedes conocer las voces detrás de Tumba el Toxiqueo: jóvenes hablando sobre las conductas que hemos aprendido a normalizar, cómo reconocerlas y las relaciones que queremos construir.
Los videos de la campaña estarán disponibles muy pronto, aquí y en las redes de Marea Joven. 🌊
Tumbar el toxiqueo no es solamente reconocer lo que está mal. También es aprender otras maneras de querernos, cuidarnos y relacionarnos.
Reconocer los límites, decisiones y autonomía de la otra persona.
Creer en la otra persona sin necesitar pruebas constantes.
Expresar lo que sentimos y pensamos, y escuchar a la otra persona.
Entender que todas las personas necesitamos nuestra individualidad, amistades, familia y actividades propias.
Respetar las decisiones y los límites de cada persona sin presión.
Escuchar, acompañar y estar presentes sin intentar controlar.
El amor sano da paz.
El amor deja ser.
Elxs son el Consejo Asesor Juvenil de Marea Joven: jóvenes de distintos pueblos de Puerto Rico que pusieron sus voces, experiencias y trabajo colectivo para crear Tumba el Toxiqueo.
Hablar de estas conductas, cuestionarlas y compartir lo que aprendemos también es parte del cambio. Sigue la conversación. Comparte. Cuestiona. Aprende.
Sé parte de una comunidad de jóvenes que quiere construir una cultura de respeto y equidad.
Marea Joven es un proyecto de Taller Salud que promueve el liderazgo juvenil, la equidad y la prevención de las violencias mediante procesos de educación popular, participación y desarrollo de campañas.
Este año se creó el Consejo Asesor Juvenil, un grupo diverso de jóvenes de Puerto Rico que se reúne para aprender, dialogar, compartir experiencias y crear propuestas que promuevan una cultura de respeto y equidad.
De sus voces, experiencias y trabajo colectivo nació Tumba el Toxiqueo, la primera campaña de Marea Joven creada por jóvenes para jóvenes.
Fundada en 1979, Taller Salud es una organización dedicada a mejorar el acceso de las mujeres a la salud, reducir la violencia en entornos comunitarios y fomentar el desarrollo económico a través del servicio directo, la organización comunitaria y la abogacía.
Todas las personas tenemos derecho a vivir con dignidad, igualdad, libertad, privacidad, seguridad y sin discriminación. Estos derechos también son fundamentales en nuestras relaciones personales, afectivas y familiares.
Una relación saludable se construye desde ahí.